Mostrando entradas con la etiqueta El Sol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Sol. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de mayo de 2018

La deseada OPORTUNIDAD (más sobre lectura de tableros)


Aquellos que os asomáis a este cuaderno de vez en cuando, ya sabéis bien que soy Marsellista de pro!!. Sin embargo, hay ocasiones en las que Cupido lanza su flecha directa al corazón y ante esa fuerza, una ... nada puede hacer!. Me enamoré del TdM Pole Ka en cuanto lo vi. NO es exactamente un Marsella purista, es oscuro, siniestro, y hermoso; combina la visceralidad quirúrgica y sangrienta, con el más fino y elegante arte. Mezcla lo irreal con lo posible, llevándonos de viaje a un lugar lejano. Sobretodo, es que posee un efecto hipnótico, una forma vibrante de trasladar lo que nos está diciendo, que me hace rendirme ante él. Hoy tuve una profunda conversación con este bello mazo sobre el interrogante de nuestro consultante. Hombre de negocios, que se trasladó a otra ciudad para implantar un proyecto ajeno. El dueño del proyecto tuvo dificultades y éste se vino abajo, dejando a nuestro consultante en tierra lejana y sin proyecto que sacar adelante. Vicisitudes amargas, pero es hombre adaptable. Buscó y generó un plan B, encontró esta vez, una empresaria con una oportunidad para él. Todo parecía ir adelante, cuando de repente esto también cayó!, y en esta ocasión, misteriosamente, sin explicación, ni causa aparente. La buena estrella no acompaña a este consultante, que hoy pregunta si surgirá una oportunidad real para poder establecerse en la ciudad elegida donde se trasladó hace ya un año. 

No elegí ni asigné significador alguno, sólo extendí un hermoso tablero de 15, la Niña Bonita, que suele ser bien cotilla y parlanchina...



Todo buen lector debe conocer profundamente su libro, yo sé que preguntando por "una oportunidad" quiero ver un As de Oros, o mejor aún, a su hermano mayor.. el Sol; y cuando vi que era el Sol quien cerraba el tablero, casi quise recoger las cartas y decir: SI, tienes esa oportunidad... jajaja, fin de la lectura!!. Pero no seamos perezosos, y saquemos el jugo a este tablerito estupendo....

En primer lugar, y cumpliendo la jerarquía de arcanos, rastreamos qué Mayores están presentes... El Loco, el arcano XIII, y el bello Sol. Ese loco locuelo, bizco y despistado que se queda perplejo mirando su bastón. En esta edición, está quieto, y confuso, no entiende. Sigue, por supuesto trayendo sus mensajes tradicionales: el errante, desarraigado, pero también indicando que algo está mal, que se arrastra un error. La Parca con su afilada guadaña nos indica que es muy importante segar, limpiar, eliminar, ponerle fin a algo (que veremos en detalle después), para que pueda llegar el Sol, la oportunidad, el éxito, la felicidad, y claro, el SI. Así que hay una perplejidad o error que eliminar para que salga el sol. Bien. Buscamos entonces el segundo rango de arcanos: figuras de la corte, personas, receptores o hacedores de destino. El consultante salió como Rey de Espadas, cosa que no sorprende, pues está en adversidad y profunda preocupación. Pero sí me llamó la atención que saliera justito en el centro del tablero, en el mismo corazón, marcando ahí con su presencia no sólo una línea temporal de lectura, sino la preponderancia de su propio papel en la famosa "oportunidad". Y la Reina de Bastos, mujer dura, del área de trabajo, profesional, muy convenientemente ubicada, antes que él en el tiempo, luego es alguien ya conocido por él. Bien. 

Vamos a la lectura de verticales... 7 Oros, 9 Bastos, Sota de Copas... una entrada de dinero (ganancias, beneficios, o inversión) difícil, trabajosa y obstaculizada justo en su comienzo, cuando era una mera propuesta. El Loco, 7 Bastos, Reina de Bastos... un error, o una partida, por dificultades de la Reina. Nuestro Rey de Espadas entre el 5 y el 6 de Bastos, quebraderos de cabeza, trabas, bloqueado entre muros. XIII, 2 Espadas, 8 Espadas, gran final, cortar, erradicar el duelo y el encierro. Y tras esa muy dura e intensa línea vertical... la solución: 2 Bastos, 9 Oros, El Sol: un acuerdo, una unión de fuerzas de trabajo, con gran cantidad de dinero por medio, es la oportunidad, y el éxito, es la felicidad. 

Ya sabéis que ahora tocaría el barrido de horizontales, y otras técnicas de lectura de la cartomancia tradicional que suele aplicar al Tarot, diagonales, cruces, saltos de caballo, etc... Para no hacer este artículo tedioso, primero recordaré que el objetivo esencial de someter el tablero a diferentes barridos es encontrar apoyo y reiteración a la hipótesis que se va delineando en las primeras técnicas de lectura aplicadas. Según vamos haciendo barridos, notamos que el mensaje se empieza a repetir, y ahí es cuando sabemos que ya podemos alcanzar conclusiones. Pero en segundo lugar, volveré a mi amor por este mazo, pues con sus pinceladas y salpicado de detalles artísticos me ayudó inmensamente en el logro de la conclusión de lectura. Veamos... Al hacer el salto de caballo desde el arcano XIII, vi que su guadaña cortaba las trabas de la reina, y las ataduras del rey (7 y 6 de Bastos). La Reina saltaba a los 5 palos clavados en la cabeza de nuestro rey, y al duelo, debate punzante que él tiene en su futuro inmediato. Y mi carta favorita del tablero, el Sol, tenía tras de sí, a nuestro mismo protagonista y a la guadaña precisamente. Él y esa guadaña, eran lo que determinaría el Sol. Pero ella es la única otra figura presente en el tablero.... mmm... y la diagonal del Loco, Rey Espadas, 8 Espadas, nos dice que es el error y una no comprensión lo que lo tiene en encierro. ¿Debía él entonces cortar toda expectativa con la empresaria??... o ¿debía cortar las trabas que parecían acompañar a ambos??. Y entonces observé las flores que hay en el 7 de Bastos sobre la Reina y cómo están también en el 2 de bastos de la columna respuesta. Observé cómo en ese 2 de bastos hay dos manos uniendo fuerzas, y pues, ¿de quién van a ser más que de los protagonistas???... quizá los mismos que se amigan en el Sol???. Siiiiii!!!, va a tener la oportunidad por la que pregunta, pero además, ya sabemos que tiene que ver con el segundo proyecto y que él tiene forma de resolver lo que sea que congeló a esa Reina de Bastos!. 

Felices buceos por los océanos cartománticos.

viernes, 28 de abril de 2017

TAROT CLASICO... La Estrella, La Luna y El Sol

Como buenos rastreadores, seguimos husmeando las pistas del pasado, para depurar las raíces y verdaderos significados de los arcanos clásicos, antes de que se hubieran hecho con capas y capas de añadidos y modificación. Hoy buceo por los arcanos de la Estrella, la Luna, y el Sol, con ya pocas dudas de que son Helios, Selene y Eos. Por supuesto, son hipótesis, con algunos bastones deductivos, pero sin evidencia más allá de la observación de los Tarots clásicos; sin embargo de las posibilidades que he indagado, esta resulta la más convincente para mi, y por ello la comparto. 

En ese embriagador, brillante y vertiginoso revoltijo que debe haber sido el bello Renacimiento, época de luz que sacó al mundo de la oscuridad medieval, se re descubrieron y desenterraron grandes tesoros de la Grecia Clásica, auténtica cuna del saber occidental. Y en el perpetuo afán de no irritar a la iglesia y a su aún fuerte brazo de la Inquisición, se mezclaban y camuflaban de manera imposible símbolos que son antagonistas en sus marcos de referencia. El resultado ha venido siendo una transfiguración de símbolos que se alejan, en la interpretación, de sus alegorías originales. De esta manera, no puedo saber en qué momento la Estrella se convirtió en Pandora y la esperanza, ni la Luna en un eclipse enemigo o en el actual y freudiano inconsciente. Pero sí queda claro al inspeccionar el Tarot, que estos tres arcanos mayores van juntos, son una tríada en sí mismos, así como 3 hermanos, y con un pequeño paseo por la mitología greco-romana, muy pronto los encontramos. Veámoslos... 

(primeras dos filas horizontales: Luna - flanco izquierdo; Sol - flanco derecho; fila inferior, Estrella. Mazos: Mitelli, Vacchetta, Dellarocca, Minchiate, Estensi, Budapest, Lombardo y Marteau)

De los titanes Hiperión y Tea, nacieron 3 hermosos hijos: Helios, el Sol; Selene, la Luna, y Eos, la Aurora y Estrella vespertina. Eos tenía un trabajo doble, debía darle la salida a su hermano al amanecer, el cual viajaba por los cielos en su carro solar durante todo el día, y al anochecer, le abría paso a su hermana que rondaba los cielos nocturnos en su bello carro de plata. 

En los dos naipes centrales y superiores de la imagen vemos cómo los ilustró Mitelli en su versión romana, Diana y Apolo. Selene o Diana, la Luna, diosa virgen de la caza, protectora de la naturaleza y de todos los animales, los bosques y las tierras salvajes. Helios o Apolo, el Sol, dios de la luz, de la armonía y de la perfección, protector de la naturaleza y de toda la belleza. Ambos igual de dadores de vida y guardianes de la tierra, que violentos y devastadores en sus iras y venganzas. Ellos son el Yin y el Yang, las dos mitades inseparables del alma de la tierra, el perfecto complemento que hace toda vida posible, noche y día, femenino y masculino, las fuerzas generatrices de la fecunda creación.  

Según nos vamos moviendo hacia la izquierda en la imagen, vemos la evolución pictórica que experimenta Diana, quedando sus símbolos esenciales en naipes posteriores: la luna, los animales, la naturaleza en su regeneración nocturna, y ese añadido de la astrología, que en unos naipes son directamente Ptolomeo y sus ayudantes observándola y anotando efemérides, y en otros es el crustáceo, símbolo de Cáncer, domicilio natural de la Luna. Y si nos movemos hacia la derecha en la imagen, vemos los símbolos de Apolo, Helios directamente brillando sobre el mundo, o su arpa convertida en danza de humanos, sus símbolos de vida en recién nacidos. Solamente una versión del Sol, la del Tarot de Estensi, resulta en principio desconcertante, pero contiene a una hilandera, sólo una de las 3 Moiras, que sin duda deberá ser la que teje el hilo de la entrada en la vida. 

Y por último nuestra pequeña y trabajadora Eos; el lucero del alba, la estrella vespertina, que después supimos era Venus. Ella es esa señal, esa epifanía, esa brújula que por igual guió a los Magos a Belén, que a los marineros y caminantes en la oscuridad. Ella, la que vierte el rocío sobre los protectorados de sus hermanos, es revelación, guía, señal y buen augurio para todos.